El arte como vehículo para trasladar el conocimiento científico y, muy concretamente, el médico, esta es la apuesta de Houda Bakkali para el 2026. Su obra fusiona la creatividad con las nuevas tecnologías para acercar al público a temas relacionados con la salud y lo hace a través de múltiples formatos y plataformas.
Una obra, premiada y expuesta internacionalmente, con enfoque didáctico focalizado en la divulgación de ciencia y la medicina, ámbito en el que Bakkali lleva trabajando desde 2009.
Hoy, con motivo del Día Internacional de la Mujer en la Ciencia, nos acerca a su visión y proceso creativo, nos invita a conocer cómo convergen las capas de la divulgación científica y las del arte inmersivo, a entender cómo la objetividad científica convive con la libertad creativa, a conocer cómo el arte digital se convierte en una herramienta de poder y a analizar lo que no debe faltar en una obra de arte que divulgue el conocimiento científico y médico.
¿Qué retos supone comunicar la ciencia a través del arte que tú haces?
Personalmente, me supone el reto de trabajar con mucha más exigencia, responsabilidad y compromiso. Exige más tiempo, análisis y precisión. Los procesos de creación no se centran en la estética únicamente, ni en ejemplificar el potencial de las nuevas tecnologías sobre un lienzo o una obra virtual, esa es la capa más superficial. Lo más importante es asegurar contenidos de calidad. En este caso, el contenido siempre es mucho más prioritario que el marco.
Tu obra se basa en técnica mixta, ¿en qué consiste y cómo adopta la divulgación de la ciencia y de la medicina?
Trabajo realidad extendida, espacios híbridos, desde obras físicas a espacios inmersivos, interactivos y audiovisuales. El mensaje científico-médico es lo que algunas de mis obras esconden, es la capa más importante: el contenido central. En mi trabajo, el público experimenta desde lo físico hasta lo inmersivo. El significado simbólico de la obra se transforma en una experiencia donde las capas físicas y las virtuales son capas de conocimiento y de experimentación. Es una combinación donde lo simbólico revela lo científico.
En este 2026 presentarás varias obras centradas en contenidos científico-médicos, ¿qué buscas divulgar exactamente con estas obras?
De manera muy específica: el impacto de la creatividad y las nuevas tecnologías en la divulgación y la comunicación médica, un tema que llevo trabajando muchos años. A partir de ahí, varias obras se centran en temas médicos y científicos muy concretos, de plena actualidad e interés social global.
En tu serie “The Layers of Art & Science” tu imagen es la protagonista, ¿por qué?
“The Layers of Art & Science” es una inmersión en mi propia experiencia en el campo de la divulgación médica, en las nuevas formas de comunicación que he ido descubriendo, en las múltiples capas sumatorias que he ido entendiendo y ejecutando: los temas, los avances, los métodos, los resultados, la continuidad, los retos. Es un trabajo bastante diferente al resto donde también aplico nuevas técnicas y tecnologías a la obra, en el que una mirada central, una experiencia profesional y un aprendizaje continuo, unifican tiempos y procesos muy diferentes, pero al mismo tiempo necesarios y complementarios para entender el impacto de la creatividad y las nuevas tecnologías en la divulgación médica.
¿Cómo será y cuándo podremos verla expuesta?
Es un proyecto en realidad extendida que presento este 2026 en diferentes países y con distintas colaboraciones.
¿Cómo se construye la estética en estos proyectos con valor divulgativo y científico?
Con prudencia. Sentido de la responsabilidad y empatía. A pesar que el objetivo inicial sea llamar la atención para poder trasladar el conocimiento a través de la obra arte o de la experiencia que pueda ofrecer el lienzo y sus diferentes versiones digitales, se debe atender a que esa curiosidad sea una puerta de entrada con valor simbólico, reconocible y perfectamente alineada con esa intencionalidad de trasladar el conocimiento médico-científico. Un encuentro entre miradas y planos de la realidad que no sea neutral, tampoco trivial.
¿Puede la estética diluir el rigor?
Puede y no debe. En este sentido, cuando trabajo en el ámbito de la divulgación médica a través del arte, la conexión entre conocimiento médico y creatividad debe estar muy bien articulada. Por eso, este tipo de proyectos me exigen mucho más tiempo. Trabajar con fuentes acreditadas, con información actualizada, con contexto, pensando mucho más en el proceso que en los resultados y con mucha implicación en hacerlo entendible y cercano. No solo recordable, sobre todo que la experiencia con la obra fomente abrir nuevas percepciones y sea capaz trasladar un conocimiento útil al público. Hacer que la obra sea habitable porque su mensaje sea realmente valioso.
¿Cómo ayuda la realidad extendida a este objetivo?
Permite interacción, experimentar con diferentes formatos y distintas plataformas, posibilita transformar sin alterar los datos científicos, busca experiencias multisensoriales, pone la expresión creativa al servicio de la precisión médica. En este tipo de proyectos, las metáforas y la simbología artística, sumadas al potencial de la tecnología, pueden ser buenas aliadas para explicar métodos, procesos y resultados.
¿El papel del público también cambia?
Sí, siempre que la obra esté bien articulada y cumpla su función. En este caso, el papel del público es crucial ya que es quien activa las capas de la obra e interactúa con ellas. Se convierte en un actor dinámico en muchos sentidos, no sólo en el plano físico, pudiendo atravesar la obra virtual y vivirla desde dentro. También puede intervenir en ella, recibir información y emitir un feedback. No solo la observa, la escucha, la toca, la traspasa, la interpreta y la experimenta, también tiene la posibilidad de crearla y comunicarla. Si lo comparamos con las dinámicas del arte tradicional, el papel del público cambia y el de la obra también. Con los avances tecnológicos, este hecho cada vez se verá más enriquecido y será cada vez más apetecible e impredecible.
En la divulgación de la ciencia a través del arte, ¿desaparece la objetividad?
Ni el arte tiene que convertirse en un laboratorio de la ciencia, ni la divulgación científica sigue el mismo método que caracteriza la investigación científica, los planteamientos y métodos son diferentes, no excluyentes y en muchas ocasiones, dependiendo del enfoque del proyecto, pueden ser complementarios. Además, en el proceso de divulgación médica a través de estas propuestas creativas e inmersivas, los elementos construyen la obra. Las capas, bien sean gráficas, audiovisuales, etc., se pueden cambiar, corregir, ampliar, añadirles explicaciones o nuevas teorías. Permite la coexistencia de diferentes contenidos y una reinterpretación ilimitada.
¿Hablamos de más poder sobre la obra y sobre el mensaje?
Sin duda. Es una dinámica que da control sobre la obra y sobre su contenido, permitiendo que esté siempre actualizado e incluya la mejor versión. También tiene el poder de decidir qué existe y qué no, en qué momento, con qué duración, con qué jerarquía, etc. La objetividad del contenido científico-médico, no desaparece, la objetividad es el corpus de la obra. La creatividad pasa a tener un papel más provocador y, con las nuevas tecnologías en plena expansión, se podría decir que provoca 360º para implicar en la ciencia desde la estética, la técnica, la emoción y la lógica.
¿En qué medida convergen las capas de la divulgación científica y las del arte inmersivo?
Ambas capas pretenden captar la atención, mejorar el aprendizaje, fomentar la sensibilización, y promover la participación y la reflexión. En este sentido, el arte inmersivo potencia la experiencia. Favorece que el conocimiento científico se integre de una manera sensorial con la práctica humana. En ambos casos, en la ciencia y en los proyectos creativos destinados a promover la ciencia, las capas suponen sistemas complejos y jerarquizados. El arte y las nuevas tecnologías buscan traducir esta complejidad, hacerla entendible, recordable, transversal y, sobre todo, útil. El arte digital explica la ciencia e invita a sentirla.
¿El arte digital es un instrumento instrumentalizable?
Sí, el arte es un instrumento y es instrumentalizable. En este caso para un fin que avala los medios y que la causa merece sobradamente. Es un excelente intermediario. Oportuno para ampliar el alcance, la percepción, la participación, etc. La función del arte y las nuevas tecnologías en la divulgación científica es, entre otros aspectos, traducir y hacer entendible toda la maquinaria que hay detrás, no frivolizar. Lúdico y experiencial sí, pero con rigor ante todo.
¿Y cuando hablamos de conocimiento médico?
Más rigor si cabe. Tanto contenidos médicos como simulaciones que queramos trasladar a través de proyectos creativos, deben estar absolutamente avalados por fuentes fiables. Y el desarrollo de la obra debe valerse del lenguaje científico y médico, saber cómo opera, cómo investiga, cómo comunica. Divulgar la ciencia es un acto complejo, exige tiempo y conocimiento. Hacerlo a través del arte puede ser un valor añadido solo si se hace entendido el campo en el que opera la ciencia y el conocimiento médico. Aquí estamos hablando de explicar enfermedades para prevenir, informar, sensibilizar, representar vivencias de la patología, explicar tratamientos e investigaciones, traducir efectos y promover actitudes saludables, analizar y cuestionar los métodos, etc. Eso exige mucha responsabilidad. La ciencia y el conocimiento médico son complejos y como tal deben ser abordados. Por supuesto, exige también un conocimiento profundo de las nuevas tecnologías, un uso ético y responsable de las herramientas, adecuado a cada contexto y a cada audiencia. Y, por supuesto, entender bien para comunicar bien, con responsabilidad y seriedad.
¿La ciencia ayuda a no jugar y a no crear a ciegas?
El método científico es complejo, exige un sistema ordenado, reproducible y riguroso. Investiga para obtener resultados objetivos y fiables, conocimiento basado en evidencia. Eso exige método y tiempo, exige observar, plantear hipótesis, experimentar, analizar resultados, etc. Y después, cuando ya hay resultado, ser capaces de comunicarlos, hacerlos entendibles y fomentar la participación: divulgar. Pero también resulta muy importante señalar que no se debe usar la divulgación para crear una imagen de la ciencia como una verdad infalible, absoluta y blindada en el tiempo. La ciencia sabe lo que sabe hasta el momento y también se equivoca y está sujeta a reinterpretar, corregir, mejorar o anular. Lo relevante es que en los procesos científicos los errores pueden favorecer el avance. La ciencia posee mecanismos propios de autocorrección y no depende exclusivamente de una voz ni de una autoridad incuestionable.
¿La objetividad científica limita la libertad creativa?
Son planos distintos. No la limita, al menos en mi caso, pero si se plantea en otros términos. Exige conocimiento, tiempo, implicación, cautela. Pensar con tranquilidad, con miras amplias y muy abiertas a propuestas culturales de alcance, responsables y que favorezcan realmente la democratización y universalización del conocimiento científico-médico, que no se queden en un titular para una campaña. Eso no limita la creatividad, eso impone responsabilidad.
¿Qué no debe faltar en una obra de arte que divulgue la ciencia?
Fuentes acreditadas. Mucho método. Trabajar con tiempos largos. Capacidad de interpretación de la ciencia desde el conocimiento, la experiencia y el rigor. Capacidad, experiencia y conocimiento en las nuevas tecnologías aplicadas al arte como vehículo para trasmitir el conocimiento científico. Lenguaje muy claro, enfoque pedagógico, actualización constante, curiosidad y ganas de aprender. Mucha empatía y búsqueda del interés social. Conocer bien el contexto y la audiencia a la que nos dirigimos. Apostar únicamente por información muy bien jerarquizada. Conocer en profundidad para explicar bien a través de todas las herramientas y plataformas a nuestro alcance: ejemplos cercanos, recursos didácticos, adaptación de la obra a todos los públicos, amplificación a través de los canales y agentes apropiados. Es muy importante que el sello del artista logre impresionar, generar ese primer impacto, la espectacularidad no es necesariamente incompatible con sobriedad, pero el verdadero reto es que la obra invite a comprender y a compartir. Que sea muy prudente y no distorsione el contenido científico-médico, si no que lo conecte con la sociedad de una manera diferente, si se logra que sea memorable, mucho mejor.
Las capas del arte y de la ciencia descubren lo invisible
Statement
En este proyecto, en constante evolución, el arte explica, comunica y construye. Busca hacer pensar y sentir. Se convierte en un espacio de aprendizaje, reflexión y experimentación a través de obras físicas, contenido de XR/RA, medios audiovisuales y piezas interactivas.
En este trabajo, no busco el anonimato ni la neutralidad. Las capas de mi práctica ponen en primer plano la figura humana, junto con la experiencia vivida y la trayectoria profesional, para conectar con el público a través de un lenguaje simbólico de apariencia creativa, pero claro y accesible en su significado.
Capaces tanto de improvisación como de control del medio, estas capas son metafóricas y a la vez reales, literales y metódicas, con un punto de partida en lo reconocible y un carácter selectivo en el que la interpretación se desenvuelve entre la ciencia y la creatividad.
Esta creatividad no busca demostrar, sino invitar al descubrimiento a través de la razón y la emoción, porque aquí el propósito del arte digital es explicar la ciencia e invitarnos a sentirla. — Houda Bakkali