El 2 de abril de 2024 presenté mi proyecto “Arte Digital, Cultura Digital” en la Alianza Francesa de Madrid (España), un proyecto que ha sido, desde hace varios años, la base de mi trabajo en diferentes espacios. A través de la Alianza Francesa buscaba no solo exponer mi obra, si no también explorar la intersección entre arte, tecnología y divulgación en contextos educativos y culturales globales. Valorar cómo la tecnología no solo es un puente para dar a conocer mi práctica artística y divulgativa, si no también un puente real para romper barreras espaciales, temporales y generacionales, capaz de mover la obra, sus motivaciones y su proceso creativo en diferentes contextos, interpretando su ecosistema dentro del ámbito internacional, con la intención de hacerlo dinámico, entendible y útil para distintas audiencias.
“Arte Digital, Cultura Digital” está concebido como una exposición que fusiona arte físico, versiones digitales y audiovisuales, pero también como un entorno de aprendizaje, reflexión y diálogo a través de recursos didácticos integrados dentro de la propia muestra y, en ocasiones, también a través de talleres teórico-prácticos. De este modo, el público y los espacios expositivos que han acogido, y acogen mi obra, han tenido ocasión de acercarse a algunos de los conceptos y tecnologías de arte digital con los que habitualmente trabajo, especialmente la realidad aumentada y los espacios inmersivos. De ver y valorar sus usos y utilidades más allá del lienzo y conocer las herramientas creativas, sus ventajas, retos y posibilidades.
Un formato expositivo que he tenido el honor de presentar en esta institución durante dos años ininterrumpidos, en el seno de una de las mayores redes culturales del mundo, fundada en 1883 en París por personalidades como Jules Verne, Louis Pasteur y Ferdinand de Lesseps, y cuyo objetivo es promover las culturas francófonas, la educación, el diálogo intercultural y la diversidad.
Arte físico más allá del lienzo
Cada exposición tiene como base la obra física. A través de un móvil o una tablet, el público puede acceder a la realidad aumentada, a las versiones interactivas y audiovisuales de cada trabajo. Cada muestra cuenta con una presentación audiovisual, recursos divulgativos y una galería virtual. Cada contenido busca, de este modo, complementarse con los demás y pretende facilitar al público el acceso a más detalles sobre la exposición a través de diferentes medios y capas que fusionan información, inmersión y, también, diversión.
La mirada femenina
Como toda obra de arte no puede faltar el alma, que en mi trabajo está representada por la figura femenina en homenaje a mi madre. La combinación entre la ilustración vectorial de la figura de la mujer y el collage de flores que envuelve a la mayoría de mis creaciones, buscan trasladar al espectador una mirada única. Es decir, siempre la misma, aunque siempre sea diferente porque muestra contenidos diferentes. Busca trasladar un espacio sereno, también divertido, optimista y esperanzador. Un espacio pensado para difundir el conocimiento a través de la tradición y la innovación, a través de lo físico y lo virtual. También un espacio para poner en valor la felicidad a través de la creatividad.
Simultáneo, transversal y entendible
Una de las bases de mi proyecto es hacer entendible no solo mi obra y sus motivaciones, si no también las herramientas digitales usadas en su creación y difusión. Acercar el arte digital a través de lo físico y expandir lo físico a través de un ecosistema digital en plena evolución.
A través de la Alliance Française, he tenido el gran honor de exponer mi práctica artística en 43 ciudades de 25 países en los 5 continentes a lo largo de estos dos años, tanto en los espacios expositivos de esta institución como en exposiciones celebradas en embajadas, mediatecas, centros comerciales, universidades o festivales culturales. Destacando mis exposiciones en Abu Dabi, Bahrain y Jeddah, en la red de Alianzas Francesas de Ecuador, en instituciones académicas como la Discovery School de Cuernavaca, México, las universidades UPAO y Universidad de Piura en Perú, el Colegio Laico de Valdivia y la Dirección de Vinculación con el Medio de la Universidad Austral de Chile, el Terrapuerto de Trujillo (Perú), la “Noche Glitch” en Cali, Colombia o el festival cultural y musical Sofar Kampala en Uganda, entre otros.
Asimismo, desde ese 2 de abril de 2024, he tenido la oportunidad y el gran honor de participar en programas culturales internacionales organizados por la Alliance Française y el Institut Français, incluyendo el Mes de la Francofonía 2025 y 2026 y Novembre Numérique 2024 y 2025, donde mi obra se expuso de manera simultánea en múltiples ciudades y países. La tecnología facilitó mostrar durante estos eventos mi trabajo en diferentes espacios, formatos y para diferentes culturas de manera sincrónica. El binomio arte y nuevas tecnologías rompía, nuevamente, las barreras espaciales, temporales y generacionales para trasladar un mismo proyecto y un mismo contenido a diversos públicos, invitándolos no solo a conocer la obra, también a sumergirse en sus distintas dimensiones y versiones, interactuar con la información y participar en su dinámica.
Arte para la divulgación médica
De este modo, en mi proyecto “Arte Digital, Cultura Digital” busco llevar el arte más allá de sus límites físicos, también para ver el valor del lienzo más allá de su poder estético, simbólico y emocional. El arte ornamental y reflexivo suma nuevos niveles de utilidad, siendo contenedor de mensajes sobre la propia obra, sus motivaciones, proceso creativo y tecnologías aplicadas.
Pero también he querido que mi obra fuera un espacio para la difusión de contenidos médicos y científicos que promuevan información de calidad para la prevención, el diagnóstico precoz y el fomento de hábitos saludables. Este binomio entre arte y tecnología me permite hacer de mi obra un espacio de conexión donde la estética atrae y la tecnología facilita la información, la jerarquiza, la hace entendible, permite personalizarla y actualizarla en tiempo real, acercándola a todos los públicos.
Un binomio con valor social, más allá del carácter estético, lúdico o experimental de la simbiosis entre arte y tecnología.
Tecnología para crear y participar
En el mismo sentido, cada obra ha buscado cumplir una función y cada exposición ha pretendido crear un espacio para formar, informar y entretener. Durante estos 2 años, he complementado algunas de estas exposiciones con talleres, no solo para contextualizar la muestra y el proceso creativo, también para compartir algunas ideas sobre las tecnologías empleadas, especialmente la realidad aumentada y los espacios inmersivos.
De este modo, cada taller lo he articulado como un encuentro centrado en ver nuevas posibles dimensiones del arte, la cultura, la ciencia, la educación, el turismo o la comunicación a través de la integración de creatividad y tecnología, no como una moda si no como un modo de promover el acceso a todo tipo de espacios y áreas, con el arte como base y la tecnología como activadora de la información y facilitadora de su difusión sin barreras espaciales, generacionales ni temporales. Un encuentro para valorar nuevas oportunidades en entornos culturales y educativos, entendiendo el arte y la tecnología como una fusión diseñada para alcanzar nuevas audiencias, fomentar la participación y el aprendizaje, y también como una potente herramienta para impulsar las acciones de comunicación y marketing.
En la misma línea, he abordado las oportunidades y retos para los creativos, destacando el acceso a nuevos espacios, la autonomía y el alcance que brindan. Así, en cada taller he puesto el foco en los usos, posibilidades y desafíos de este binomio más allá del lienzo y en los nuevos roles que brinda tanto a artistas como a instituciones. Muy especialmente, he abordado la realidad aumentada, analizando su concepto, utilidad, aplicaciones prácticas, ventajas y riesgos. Analizando las posibilidades de las herramientas digitales para acercar el conocimiento de manera intuitiva, entendible y accesible.
He desarrollado un formato de taller teórico-práctico abierto a todos los públicos y edades, implementado en 17 ciudades de diferentes países y dirigido a profesionales de diversos ámbitos como gestión cultural, arte, educación, medicina, profesionales de la comunicación, etc.
La tecnología es tecnología
En “Arte Digital, Cultura Digital”, uso la tecnología como medio para un fin. Busco explicar qué objetivos se pueden alcanzar y cómo usar ese medio para lograrlos. Busco explicar el papel del arte en mi obra como marco conductor, narrativo y base del discurso, también como ese primer impacto visual y emocional que invita a descubrir capas prácticamente ilimitadas y actualizables de contenido, y a participar en él no solo como espectadores pasivos, si no de manera activa desde dentro de la propia obra.
La tecnología busca en mi trabajo facilitar la accesibilidad, el aprendizaje multidisciplinar y la alfabetización digital, analizando sus posibilidades como herramienta pedagógica y de democratización del conocimiento con impacto real y global a través del lienzo y más allá del mismo.
Pero la tecnología en mi proyecto también se presenta como un medio que hay que conocer, practicar y activar, lo que nos condiciona a valorar y a tener muy en cuenta su accesibilidad, usabilidad y eficacia:. ¿cuándo emplearla?, ¿para qué?, ¿para quién? ¿cómo explicarla?, ¿qué aporta y qué no?, ¿es controlable?, en ese caso…, ¿cómo controlarla?, etc.
A día de hoy, la tecnología parece incontrolable, cambiante y presenta riesgos, muchos imprevisibles, a otros nos podemos anticipar. Por ello, no puede entenderse como una moda o un experimento, si no que debe abordarse con detalle y responsabilidad. Participar en ella desde el conocimiento, el criterio y el orden. El compromiso con su uso exige, ante todo, aprendizaje continuo y preparación ante su evolución.
Exposicion “Arte Digital, Cultura Digital” de Houda Bakkali | Alianza Francesa de Cochabamba, Bolivia | Mes de la Francofonía, 2026
El arte es arte
En este proyecto también invito a la reflexión sobre cómo el arte, su valor, significado, concepto y motivaciones, trascienden la técnica, la tecnología, el espacio físico, los formatos y los marcos (reales y simbólicos) en los que se presenta. Por ello, mi proyecto ha mostrado de forma constante y consciente las mismas obras físicas en distintos formatos, junto con sus versiones digitales en continua evolución.
Contexto y adaptación
Parece que estamos o avanzamos hacia una era post-digital, ya que cada día se consolida más la creación a través de medios digitales, pero conviene abordarlo con perspectiva integral, no localista.
Los espacios digitales, las herramientas de creación digital y las plataformas de difusión no tienen la misma aceptación ni adopción a nivel global. La versatilidad de las herramientas digitales permite adaptar cada proyecto a cada espacio, teniendo consciencia de la sensibilidad de cada público, pero en este proyecto no he buscado esa adaptación. La obra, y todos sus elementos, se han mimetizado con cada espacio de manera orgánica, dejándose observar en lo estético y descubrir en lo conceptual, comunicativo e informativo. Dejándose llevar por el ritmo de cada lugar.
Mi mirada dos años después
El arte que cobra vida para crear proyectos vivos, que abren nuevos espacios y debates, que acercan la cultura digital sin barreras espaciales, temporales ni generacionales y fomentan su difusión, que cambian y se actualizan en tiempo real y de manera simultánea, mientras siguen en su mismo marco físico sin alterarse ni alterar su valor simbólico, que promueven la participación y la reflexión sobre la utilidad de fusionar creatividad y tecnología para formar, informar y entretener, para acercar y compartir ciencia y cultura, para hacer entender y hacer participar, para generar nuevos ecosistemas, brindar nuevas e importantes competencias a artistas e instituciones.
El arte y la cultura digital que me han permitido redescubrir y crecer, hoy no los veo como una moda para generar un titular, si no como una herramienta útil y cada día más cercana que nos ayuda a poner de moda lo desconocido o lo olvidado o lo prejuzgado para darle la posibilidad de tener su propio titular
Haber tenido la oportunidad exponer mi práctica creativa, mi obra y visión a través de la Alianza Francesa en 43 ciudades de 25 países en los 5 continentes a lo largo de estos dos años, entre excepcionales anfitriones, es más que un gran honor, es un ejercicio de aprendizaje y crecimiento personal y cultural difícilmente comparable, y también un ejemplo real y global de como creatividad y tecnología abren nuevos caminos, nuevos espacios imprevisibles, retadores, constructivos, capaces de ofrecer nuevas perspectivas y acentuar la motivación
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