Vivimos en un ecosistema digital. Internet, sus normas, su lenguaje y sus ritmos forman parte de nuestro día a día. Los artistas tampoco quedamos excluidos de esta realidad que hoy, más nunca, afecta al mercado del arte. Mi experiencia personal, mi experiencia con otros artistas, galeristas, coleccionistas y demás agentes del gremio, me confirma que, a día de hoy, aún existe cierto recelo a entrar en el círculo, en ocasiones, vicioso, de Internet. Y lo cierto es que hay mucho ruido. A la sobreinformación, se suma el ritmo vertiginoso de la red. Las pautas técnicas o teóricas que hoy son, mañana con seguridad cambiarán o desaparecerán, el riesgo de fraude, la exacerbada competencia y varios etcéteras que rodean al gran negocio del arte online supone una barrera. Pero la realidad es que tanto artistas digitales como aquellos que sus obras nacen ajenas a la tecnología, estamos sujetos al mundo digital.
Por eso, he querido crear una pequeña guía donde recopilar algunas de mis publicaciones sobre entornos digitales para aquéllos a los que Internet aún les supone un reto. El argot que debemos conocer. Las precauciones que debemos tener, algunas herramientas útiles y algunas ideas básicas que debemos saber para sacarle el máximo partido a algunos entornos digitales.
«Argot digital para artistas analógicos» se divide en tres parte. En esta, recopilo algunas de las ideas más básicas para una primera puesta en escena sencilla. ¿Empezamos?